Si tuviera que señalar, de entre mis varios amigos intelectuales en Ocaña, a un hacedor de cultura, seguramente vendría a mi mente Luís Eduardo Páez García, nacido el 1 de febrero de 1950; hijo del Dr. Luís Eduardo Páez Courvel y de doña Margarita García de Páez.
Luís Eduardo, o Lalo como le llamamos afectuosamente sus amigos, hizo estudios primarios en Ocaña, y la secundaria la inició en la misma ciudad en Colegio Nacional José Eusebio Caro, estudios que complementó en el Liceo Los Alpes, en la ciudad de Bogotá.
Gracias a su dedicación en especial a la lectura, tema que ejemplifica la expresión de un pensador inglés en el sentido de que “ la verdadera universidad hoy día son los libros” , este paisano nuestro que es un ejemplo de autodidacto por excelencia se ha desempeñado satisfactoriamente cargos de gran importancia en la Contraloría General de la Nación, empresa municipal de servicios varios en Barrancabermeja; y en 1987, investigador histórico del Instituto colombiano de Cultura.
Su amor por el cultivo de las letras le han llevado a ejercer desde muy joven el periodismo local y departamental, incluso el ser jefe de redacción del periódico RIZOMA, en el año 1996; y de ser director y fundador de la revista HORIZONTES CULTURALES, importante publicación que inició en la ciudad de Bogotá, resolución 2730 del Ministerio de Gobierno, cuya carátula de uno de los tantos ejemplares he seleccionado para ilustrar este boletín.
En esta revista, doy testimonio por haber sido asiduo colaborador: Luís Eduardo desarrolló por muchos años una admirable labor a favor de los intereses de Ocaña: Logró vincular a un buen número de colaboradores para tratar temas diferentes de interés general, y en donde siempre escribía la sección editorial, con esa prosa fluida que lo caracteriza y en donde puede palparse su gallardía y erudición para decir lo que piensa con firmeza, pero con la altura propia de quien en su diario trajinar cultural continúa a través del tiempo y la distancia la labor eximia de sus progenitores, a favor de la Villa de Caro, responsabilidad que él y sus hermanos han asumido con lujo de competencia.
La revista HORIZONTES CULTURALES, fue por muchos años la tarjeta de presentación de la ocañeridad culta en el país.
Contra todos los inconvenientes del problema de financiación de la revista, la sostuvo con el apoyo económico de algunos avisos, y la colaboración de suscriptores.
En la Mesa de Redacción, su hermano, Álvaro Páez García, y sus amigos: Marbel Alfonso O´meara, Mario Javier Pacheco García y Javier Sánchez Carrascal; y en el Consejo editorial, otros ilustres humanistas: Emmanuel Cañarete Euclides Jaime, Raúl Pacheco, Y Saúl Calle, entre otros; y así sostuvo la revista por muchísimos años.
En PUBLICACIONES daba a conocer las obras literarias editadas en Colombia o en el extranjero; en NOTAS comentaba cómo los hijos de Ocaña y su provincia dejaban su impronta a favor de la cultura y el arte en diferentes regiones de la geografía patria; en SOCIALES nos ponía al día de los sucesos felices o de condolencia para la ocañeridad.
En otros apartes de la revista: presentaba participaciones en verso de diferentes colaboradores y/o suyas, y en escritos varios: impulsaba las obras de Ocaña, así como la defensa de patrimonio arquitectónico, entre otras nobles iniciativas en pro de la noble Villa de Caro.
En los escritos hubo la colaboración permanente de corresponsales en varias ciudades de Colombia; Río de Oro, Medellín, Cali, Barranquilla, Pamplona, Bucaramanga, Cúcuta, Villavicencio, Pamplona, San Andrés Islas, Ciudad de Panamá…
En la parte artística le colaboró Adolfo García de la Rosa, ya fallecido, con su primorosos dibujos a plumilla para ilustrar las carátulas o artículos literarios.
Pero ante todo, Lalo siempre estuvo pendiente de hacernos llegar la revista y requerirnos a tiempo los diferentes artículos, y muchas veces nos escribía para exaltar nuestra labor con ese afecto y noble actitud de reconocernos méritos, en donde decía recoger ecos de los lectores de Horizontes Culturales
La labor de Luís Eduardo, se fundamenta es una castiza pluma siempre dispuesta a colaborar con importantes publicaciones en donde se precise comentar de la Historia y la cultura de Ocaña; así observo sus escritos en la NUEVA REVISTA DEL FOLCLOR, litografía Arco,1992 Bogotá, 181 páginas; en donde con lujo de detalles describe el desfile de Genitores ( páginas 105 a 117, ilustrado con fotografías a todo color).
Luis Eduardo es actualmente presidente de la Academia de Historia de Ocaña, y director de la Casa de la Cultura, labores que ejerce con una vocación de auténtico trabajador de la cultura y del arte.
Ha sido condecorado en varias ocasiones, todo lo anterior, gracias a un arduo y merecido trabajo cultural:
Consultando he encontrado que ha colaborado con los periódicos Actualidad, Problemática Liberal, Rizoma, Ocaña Siete Días, Noti U, y Nuevo Meridiano, de Ocaña; diario La Opinión de Cúcuta, Vanguardia liberal de Bucaramanga; las revistas Hacaritama, de la Academia de Historia de Ocaña, Acrópolis, Nuestra Ingeniería, revista de la Cámara de Comercio de Ocaña y otras publicaciones regionales. Cofundador, junto con Alvaro O´Meara Quintero, del periódico Combate (1969) y fundador del boletín cultural de la Biblioteca Pública Municipal "Luis Eduardo Páez Courvel", El Renacimiento (1997). En la radio de Ocaña, ha colaborado con Radio Sonar, de Caracol y la U FM Estéreo, de la Universidad Francisco de Paula Santander
Consciente de la importancia de las páginas Web, sus escritos están presentes de cuando en cuando www.cocota.com www.ciudadocana.com y www.laplayadebelen.org .
Se suma a todo lo anterior, la condición de escritor de gran sensibilidad en el ímpetu romántico pleno de energía de la imaginación creadora, que caracterizan al que utiliza la fuerza y elegancia de las palabras para embellecer el mundo.Sus poemas hablan por él, en un buen manejo del idioma español, en donde puede palparse la armonía que proviene de la combinación de determinado juego de palabras…
En sus versos caben todos los temas, pero en especial los que se relacionan con el terruño amado. En el libro de POESÍA POPULAR DE OCAÑA, ediciones Mapache número 6 de 1990, encuentro unos versos suyos en la página 21, de los cuales, por la brevedad de este boletín, sólo cito dos párrafos en donde en ETERNO CARNAVAL se refiere al cierre de las festividades ocañeras.
Enero mes de fiesta,
mes del amor y del baile,
poco a poco te silencias
ante el tiempo inexorable
Tal vez mañana serás
época callada y grave
pero nosotros jamás
hemos de poder borrarte
pues nacimos con tu aroma
bajo el antifaz del parque.