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Saudades, no es un término común en el habla castellana; sin embargo, está incorporado al lenguaje culto y refinado de una forma para evocar personas, sitios y cosas amadas...
Saudades es una bella expresión de origen portugués y significa anhelo de poseer el bien ausente; sublime añoranza del recuerdo querido, y muchas cosas para las cuales aún la grandeza del idioma español se queda corto, porque todas las letras del alfabeto son insuficientes para definir en una palabra el exacto significado de esa noble actitud del espíritu humano que la expresión Saudades, recoge en ocho letras, para encerrar en la fuerza de las palabras, la evocación de aquello que es para la mente humana lo más noble, lo que vive por derecho propio en lo más profundo de las almas sensibles, vocablo que tiene algo de la inmensidad de Dios, porque sus vivencias horadan en tiempo y la distancia en reminiscencias e imborrables recuerdos.
Este vocablo culto y significativo fue el que escogió Fray Campo Elías Claro Carrascal, el sacerdote dominico, para llamar sus versos que contienen gran parte de todo lo que en vida significó su ideario y razón de vivir y trascender en su espíritu de alta sensibilidad de amor a Dios, y a todo cuanto se relacionara con su ministerio eclesiástico, que él vivió a plenitud, y en el dulce apego por el terruño nativo presente en sus versos, algunos con el ropaje de la música, que es la forma más expedita para que sus versos se quedaran en el alma de su pueblo.
Campo Elías Claro Carrascal nació en la Paya de Belén, (Norte de Santander), el 17 de julio de 1914, fueron sus padres don Ramón Ignacio Claro, y doña Jóvita Carrascal de Claro.
Falleció en la ciudad de Bogotá, el 29 de noviembre de 1997.
Era niño aún cuando en abril de 1925 escuchó la prédica de sacerdotes misioneros que de paso por la Playa de Belén, esparcían, como en la parábola del sembrador, la semilla del amor de Cristo Jesús, sus palabras reforzaron las enseñanzas tomadas del ideario católico de sus progenitores. Todo ello fructificó, hasta su ordenación sacerdotal en el templo de Santo Domingo, en la capital incaica: El Cuzco (Perú.), el 6 de marzo de 1938.
Transcurridos quince años volvió a su conventual terruño de la Playa de Belén, en donde celebró su misa cantada.
Con su ejemplo y homilías llevó a la juventud playera el urgente mensaje de la Iglesia por más sacerdotes en la viña del Señor, y cuatro familiares suyos, entre otros jóvenes lugareños, le siguieron en la formación sacerdotal.
Fray Campo Elías Claro fue ante todo un gran educador y forjador de juventudes.
En el Estado de Rubio (Venezuela) se inició en condición de profesor y rector del Colegio María Inmaculada. Luego fue superior de la Casa Dominicana, y asumió también el periodismo con la dirección del semanario: Reflejos. En esa época se intensifica su producción literaria en el mundo poético y escribe versos y canciones: se los inspira la nostalgia por su patria; y en especial, su amor reverencial María, la Madre de Dios, y el cariño nunca olvidado por su terruño.
El presidente venezolano Carlos Andrés Pérez, natural de Rubio, en el ejercicio del poder ejecutivo quiso, por la época de la fructífera labor del religioso en tierra venezolana, exaltar al sacerdote-educador, con la condecoración “Francisco Miranda” por servicios prestados a favor de la juventud rubiense.
De vuelta a Colombia, su comunidad eclesial le confió el meritorio cargo de Provincial de los Dominicos en Colombia, y así este eximio religioso playero continuó en la docencia enseñando: Gramática, literatura, Lógica, Latín y Griego, entre otras manifestaciones de la cultura humanística, de la que fue un excelente maestro.
Fray Campo Elías Claro Carrascal fue un poeta de su época y siempre actual, lo anterior porque establece un vínculo con las generaciones de ocañeros, en la extensión del vocablo, para cantarle al terruño amado La Playa de Belén, a Cristo Jesús, y a la Virgen María, a sus ancestros ,al paisaje circundante y al paisaje lejano; es decir un mundo poético vinculado a su integridad de sacerdote y de persona consciente de introducir en su creación poética lecciones de preceptiva a través de versos sencillos, y algunos con el vuelo lírico de las SAUDADES, en donde es posible encontrar composición, ritmo, espacio y dominio de la palabra con plena musicalidad, por eso sus poemas toman forma de vals lento en NOCHES PLAYERAS en donde le dio ese hermoso ritmo a sus versos; y : Los estoraques, a los cuales el maestro Rafael Contreras Navarro, encontró forma de llevarlo al ritmo de porro, para que la Banda Municipal de Ocaña, y del acervo musical del país se deleitara en ritmo alegre de los admirables versos, EL PORRO DE LOS ESTORAQUES de los cuales cito, por la brevedad del espacio para este boletín, dos de sus cuartetas, y en los cuales puede palparse el idílico amor del sacerdote por su tierra nativa.
Mi pueblo querido, la luz de mis sueños,
-casitas tan blancas cual blancas palomas-
mi alma a ti vuelve en busca de aromas
del huerto que guarda amores maternos.
( …)
En tus “Estoraques”, mi Playa querida,
se bordan leyendas y cuentos de hadas
al pálido brillo de lunas amadas
que evocan las voces de la despedida.
Sacerdote mariano por excelencia. Leyendo su poemario SAUDADES encuentro poemas muy hermosos en homenaje de amor filial a la Virgen María: en sus advocaciones de Chiquinquirá y de Torcoroma, respectivamente.
A LA VIRGEN DE TORCOROMA
(Fragmento)
Torcoroma linda
Torcoroma bella,
Virgen de mi Ocaña,
Virgen montañera,
bajaste del cielo
de la dicha eterna,
mostrando el rostro
de luz y belleza
entre los perfumes
de las rosaledas
y el aura purísima
de las primaveras:
Te quiero, te quiero
con alma muy tierna;
con amor inmenso,
te busco en la pena,
te evoco en mis sueños
de mustio poeta;
te canto y te imploro,
Palomita bella.
(Si desea saber sobre el por qué de los boletines LA OCAÑERIDAD Y LA CULTURA EDITORIAL, consulte en esta página Web, en donde encontrará argumentación respectiva que tengo la convicción de que compartirá a favor de leer, y dar a conocer las obras de nuestros escritores de Ocaña y su provincia
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Medellín, noviembre de 2007