¿Pero que cosa es “El Grupo de Cúcuta”?. Surge como una espontánea cohesión generacional, enfrentando una misma vocación y espíritu inquieto, encausándola por un mismo derrotero, en pos de la concreción que otorga el estudio, la lectura y la disciplina. No carecen pues los personajes de tales atributos, por el contrario son reafirmados, en la condición de estudiantes que lo fueron algunos y lo siguen siendo otros, de las universidades de Bogotá, ( La Javeriana y la Nacional), en las facultades de literatura y comunicaciones, ámbitos donde se acuña la denominación que los aglutina y donde adquieren la relevancia necesaria para destacarse en la región como la vanguardia de la poesía, con indiscutible presencia nacional; después de Cote y Gaitán Durán, pasando por David Bonells y Méndez Camacho, le corresponde al “Grupo de Cúcuta”, construir el aquí y el ahora.
La literatura nortesantandereana afronta un momento de especial ebullición, consolidándose un proceso no tan novedoso en el sentido indicado por la fuerza que trae varios años de conformación, gestada en el movimiento OPNI(objetos poéticos no identificados), y sí constituye “la cabeza de playa” de una acción literaria, coherente y concertada, cuyo sentido gregario le da particular lucidez. Crece desde allí una poesía limpia, comprometida, urbana, a veces nacida de la misma literatura pero que testimonia por otra parte el dolor de sus muertos. Aquellos viajeros del tren en la estación de Benarés, donde aun esta esperando de pie, “desde el primer dia”, sin su sombra, “solo y desnudo”, Tirso Vélez.
Son ellos poetas de la noche, los que se beben las horas nocturnas en el vino de los libros y beben la cicuta de la hoja en blanco, que esperan el amanecer escribiendo sus textos como lo proclama Javier Bosch Fossi, el Melquíades, el Ramón Vinyes del grupo cucuteño. Tan cercanos a la poesía como al cine, construyen imágenes en la secuencia del cine-arte, y rumian sus ausencias, sus carencias, sus fetiches, sus iconos.
Debemos proclamar “habemus poetas”, y buena y larga literatura.
Ellos son: Saúl Gómez Mantilla el tantas veces premiado, Renson Said Sepúlveda el agudo periodista y escritor, el mismo Javier Bosch, Arturo Charria el novelista cuyas novelas son famosas antes de ser leídas, según lo dijo Renson Said, Isaías Romero y David Parra quienes además de bregar con la Palabra, son gestores culturales quijotescos aunque con la figura de Sancho.(lo digo con sana intención)
Hay algunos poetas orbitales, pero que trazan sus propias elipses como Oscar Schoonewolff (astro perenne), Yesid Duarte, German Silva, Miguel Angel Cruz, entre otros. Podemos señalar entonces que la nueva poética de Norte de Santander goza de buena salud y llega para quedarse.