Debemos destacar, en este sentido, la acogida que hemos tenido en el semanario La Provincia, Cocota.com, así como las campañas pedagógicas emprendidas por TV San Jorge, Rumba Estéreo y la Radio Ciudadana (Sabrosa Estéreo). De una u otra manera, todos los medios de comunicación locales dirigieron su esfuerzo para hacer claridad a la ciudadanía sobre la importancia de votar limpiamente, sin presiones indebidas, sin el acoso maligno de la dádiva o la promesa farandulera.
Ahora, le corresponde a usted, amable lector, decidir sobre la suerte del municipio de Ocaña y de los municipios de la Provincia, durante los próximos cuatro años. De su voluntad política y su convicción como ciudadano responsable, depende la mayor parte de la gestión pública que estamos a punto de entregarle al candidato o candidata que saliere favorecido. Así como es imprescindible elegir a un buen Alcalde, también lo es la elección de buenos y honestos concejales y diputados, pues de la sumatoria de todas estas voluntades saldrá la garantía de una gestión administrativa sin ataduras politiqueras, capaz de proyectar el municipio hacia el futuro, no como resultado de odios y resentimientos sociales o grupistas, sino como fuerza unificada de una verdadera voluntad popular encaminada a la construcción de municipio, de nación. Una vez más, amigo lector, queremos insistirle para que no entregue su voto al mejor postor. Recuerde que si bien alguien estará dispuesto a solucionarle con unos pesos un día de su vida, si se equivoca en la elección o la hace porque le prometieron un puesto o una fórmula médica, o unos mercados, etc., usted será cómplice de la desgracia general de Ocaña. Así, pues, que vote limpiamente; no se deje alagar por quienes sólo buscan el poder para enriquecerse y oprimir más al pueblo. Tenga en cuenta que, más allá de los partidos políticos o los grupos que se disputan la alcaldía, el concejo o la asamblea, está el altísimo interés de las gentes ocañeras. Cuando vaya a votar, piense en todos estos años pasados; haga un balance de las promesas que siempre se hacen por estos días y, con el carácter que debe tener el buen ciudadano, dígale ¡NO! a los mercaderes electorales que seguramente ya lo han visitado o lo visitarán por estos días.
Démosle, como regalo a Ocaña en sus 437 años de historia, la alegría de contar con un Alcalde honesto y capaz, con unos concejales dispuestos a trabajar con amor por el municipio, y con unos diputados capaces de defender la dignidad de Ocaña y la región, en la capital del departamento. De todos y cada uno de nosotros, depende el futuro de Ocaña.
Para terminar, queremos dejarle este mensaje a quien resultare electo el próximo domingo: No olviden ni la cultura ni la educación, ni el medio ambiente, durante el ejercicio de su administración. Y en lo material, jamás se olvide que la vocación económica del municipio de Ocaña, es el comercio y que para lograr su fortalecimiento es menester contar con excelentes vías de comunicación entre los municipios de la región y los grandes centros económicos de Colombia.