Mayo 13, 2008
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Detalles del articulo:
LA OCAÑERIDAD Y LA CULTURA EDITORIAL (Boletín 10) - Por Gabriel Angel Páez Téllez.

UNA  DERROTA SIN BATALLA, TIERRA ENCANTADA, novelas; CUENTOS SENCILLOS, CUENTOS FUGACES, y otros escritos en prosa y en verso de ENRIQUE PARDO FARELO (Luis Tablanca), poeta, cuentista, político, periodista;  y humanista  autodidacto, nacido  en El Carmen (Norte  de Santander)

·         Los boletines  y su justificación

 

  Observando la amplia producción editorial de los escritores de Ocaña y su provincia, pude intuir el esfuerzo que cada uno de ellos exigió a sus autores y la esperanza recóndita  de que fueran  bien recibidos, porque los libros; al igual que las canciones, la pinturas, los versos… en fin todo lo que es producto intelectual  de nuestra iniciativa   se les augura  la  mejor de las suertes. 

 

 Tengo  la plena convicción de que cada uno de los libros editados traduce  el  esfuerzo  que  procedió  del   corazón de sus autores, en su afán de compartir  los frutos fecundos de su lecturas, inspiraciones, experiencias, observaciones,  sabiduría, ingenio, reminiscencias  y recuerdos. . .

 

(Más justificaciones en el  boletín 07, y  anteriores)

 

·         UNA  DERROTA  SIN BATALLA, novela y otras obras  de ENRIQUE  PARDO FARELO (Luís Tablanca) Poeta, cuentista, político, periodista, escritor, y humanista autodidacto.

 

Enrique Pardo Farelo, para el mundo de las letras LUIS  TABLANCA  nació  en el  Carmen, Norte  de Santander  el 11 de diciembre de 1883 y falleció  en la  misma ciudad el 1 de junio de 1965. (Ref. Periodismo y periodistas de Ocaña, página  439)

 

La novela costumbrista UNA DERROTA SIN BATALLA, en su reedición en 1983, en la ciudad de Cúcuta, tuvo prólogo    a  cargo del  escritor Leonardo Molina Lemus. Allí  aparece que  Enrique Pardo Farelo  nació  en  hogar  de don Pedro Pardo  y de doña Claudina Gómez- Farelo, este apellido compuesto  quedó, quizás por eufonía, en Farelo. 

 

Otro  de sus novelas importantes de este escritor es:  TIERRA ENCANTADA, pero he escogido: UNA  DERROTA SIN BATALLA, porque  es  una  obra autobiográfica. Este escrito  tiene  una historia  íntimamente relacionada con el político y poeta carmelitano, temática que  se explicará  más adelante…

 

Desde  El  Carmen   que  dista  de  la ciudad de Ocaña 43 kilómetros, llegó  Enrique Pardo  a principios del siglo XX a   la Villa de Caro.

Era  aún   muy joven y sus estudios eran apenas elementales. Había salido de su tierra   en busca de mejores horizontes laborales.

 

En el prólogo de la obra UNA DERROTA SIN BATALLA, se lee que el Enrique Pardo era un excelente lector,  y  tenía inmensos deseos de salir adelante. Aparte de estos factores, y de su privilegiado talento,  tuvo la suerte  de vincularse en Ocaña  al servicio  de la familia Jácome Niz, personas  que  tenían una muy bien dotada biblioteca familiar; además, esta familia importaba libros; de modo  que en mi opinión: allí  cursó , en sus horas libres: bachillerato y  universidad. Su  formación de autodidacto  nos habla de que todo  es posible,  si hay  auténtica decisión de salir adelante… 

 

En la enciclopedia  LOS CLÁSICOS, varios autores, editorial Mexicana, 604 páginas, año 1973. En  el propósito de  la serie de estos excelentes  libros aparece  el pensamiento de  un gran escritor inglés que dijo  que “La verdadera Universidad hoy día son los libros” Al respecto con la importancia de la lectura Edmundo Amicis, en su  obra CORAZÓN, dice: “ El destino de muchos hombres dependió  de haber existido o no una biblioteca  en la casa paterna”

 

Gracias  a  los libros,  y  a  la  buena voluntad  de la familia Jácome Niz, se convirtieron en su mecenas, el joven carmelitano logró abrirse paso y superarse cada vez más  en la ciudad  de Ocaña, terruño que también le brindó su apoyo, y   por el que  conservó  cariño especial  a  través  de los  años.

 

 Con la inmensa cultura humanística que fue adquiriendo a  través  de los libros; y merced a  sus relaciones sociales  en los albores del siglo XX en Ocaña, logró entablar amistad  con los intelectuales. Gracias  a lo anterior, y  su personal simpatía, el joven carmelitano hizo amistad con los  periodistas  y poetas:  Euquerio  Amaya ( ADOLFO MILANÉS), Santiago Rizo Rodríguez (EDMUNDO VELÁSQUEZ), y  siguiendo  la  tendencias de tener un  seudónimo, muy común en poetas  y escritores  de  ese tiempo, adoptó:  LUIS  TABLANCA, para sus escritos  en verso y en prosa.

 

En la  ANTOLOGÍA POÉTICA, Biblioteca de Autores Ocañeros, número 12, en el prólogo de esta obra,  el doctor Lucio  Pabón Núñez, nos  da  a  conocer unos versos poco conocidos  de ADOLFO MILANÉS. El  poema fue escrito en 1916  y  obtuvo  copia en julio de 1972, en visita hecha a  la familia  de EDMUNDO  VELÁSQUEZ.)  Se copia el primer  párrafo:

 

“Eran tres  y eran púberes apenas

los  soñadores de la Ocaña lírica…

Santiago, Enrique, Euquerio. Sus cabellos

eran como románticas espigas

batidas al viento, y en ese nombre

Pusieron  a  una tímida revista.

.

Enrique  Pardo Farelo  se  fue  dando a conocer cada vez más como escritor, periodista y poeta, dentro de  la trilogía  de  Los felibres, y  en su  condición de líder liberal  fue  ganando  la estimación  de sus copartidarios  y de todas las gentes cultas  de  Ocaña  y su región, Se sumó  además que  fue columnista de los importantes diarios  nacionales de Colombia, incluso es cofundador de la  revista CROMOS.

 

En el año de 1930, el gobierno  lo nombro  Secretario de  Hacienda  del departamento Norte de Santander, allí quiso realizar  una labor ejemplar  a favor del erario, y la hubiera realizado, pero  encontró,  para  su  decepción,  que  había  presiones políticas  y  otras de las múltiples falencias que hoy subsisten en la democracia representativa colombiana, en detrimento de los bienes nacionales, y decidó  renunciar  voluntariamente.

 

De esas vivencias  surge  la  novela  UNA DERROTA  SIN BATALLA, publicada inicialmente en Bucaramanga  en el año de 1935; libro  reimpreso en  el año de  1983 en Cúcuta, con permiso autorizado  por su hijo el doctor,  Valentín  Pardo  Prado, que   solicitó  al contralor del Dpto. Norte de Santander, Dr. Francisco Jordán, que  antes del prólogo  se colocara  la leyenda  DISTRIBUCIÓN GRATUITA.

 

( Tengo la convicción de que el hijo  de  Enrique Pardo Farelo, como puede deducirse,  sabía lo que solicitaba:  si la edición  se hacia en honor a su ilustre padre, en el primer centenario de  su muerte,  que fuera  sin ánimo  de lucro)

 

Conservo con cariño un ejemplar de esta obra,  UNA  DERROTA  SIN BATALLA,   es una novela que en la actualidad tiene  plena  vigencia,  porque  en su temática hay  la descripción  de  las presiones de la  politiquería  que LUIS TABLANCA detestaba;  y que  algunos  dirigentes políticos  de hoy  ejercitan  sin el menor rubor…

 

 Enrique  Pardo Farelo ( LUIS TABLANCA)  ejerció   por poco tiempo  en condición de  diputado de  Asamblea Departamental, luego decidió  en definitiva  volver  a su  querido pueblo   EL CARMEN. Allí, estimado por  la inmensa mayoría de sus conciudadanos vivió  por muchos  años  alejado “del mundanal ruido”  de la vana gloria de los honores y los reconocimientos; en especial, se cuidó   de  los  cantos de sirena  de los  dirigentes políticos que   le  reclamaban  que  ejerciera su  meritorio liderazgo nacional, a lo que  en una oportunidad respondió  con altivez: “ Yo estoy convencido   de que sirviéndole   a mi pueblito natal  le sirvo  a  la provincia, al departamento  y  a  la patria  misma”      

 

gabrielangel@une.net.co   


Escrito por: admin
Fecha de publicaciòn: 03/07/2007
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