Mayo 13, 2008
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LA OCAÑERIDAD Y LA CULTURA EDITORIAL (Boletín 08) - Por Gabriel Angel Páez Téllez.

EL  DIABLO TIENE  LA VELA, y otras obras  del  meritorio escritor: JUAN ROCA LEMUS (Rubayata), Durante  muchos  años, embajador  de la ocañeridad culta  en  la  comunidad  paisa.

 (Por

  • Los boletines  y su justificación

 

  Observando la amplia producción editorial de los escritores de Ocaña y su provincia, pude intuir el esfuerzo que cada uno de ellos exigió a sus autores y la esperanza recóndita  de que fueran  bien recibidos, porque los libros; al igual que las canciones, la pinturas, los versos… en fin todo lo que es producto intelectual  de nuestra iniciativa   se les augura  la  mejor de las suertes. 

 

 Tengo  la plena convicción de que cada uno de los libros editados traduce  el  esfuerzo  que  procedió  del   corazón de sus autores, en su afán de compartir  los frutos fecundos de su lecturas, inspiraciones, experiencias, observaciones,  sabiduría, ingenio, reminiscencias  y recuerdos. . .

 

(Más justificaciones en boletines  anteriores)

 

  • EL  DIABLO  TIENE  LA VELA, y otros  libros  del escritor ocañero JUAN ROCA LEMUS (Rubayata).

 

 El  DIABLO  TIENE  LA VELA, es una de las obras  de  este  escritor; y me refiero  a ésta  en especial,  porque  el autor  me la obsequió con una  dedicatoria  autografiada,  en la ciudad de Medellín, el 18 de noviembre  de 1981.Este libro  es  una novela, segunda  edición, trabajo editorial realizado por la  Imprenta  Departamental  de Antioquia, agosto 1981, 192 páginas.

 

Amplio  conocedor  de la  problemática  urbana  y suburbana  de  Medellín, el  autor  nos deleita  con su imaginación  en un cuento  novelado real, pero que  parece ser inventado; o  inventado  y parece ser real, condición especial  que en la teoría literaria del cuento  el  escritor  Julio Ramón Ribeyro  inscribe  lo que debe ser un  escrito en esta modalidad.

 

JUAN  ROCA LEMUS   nació  en Ocaña  en 1908  y falleció en Medellín  a fines del año 1981.

 

Este  valor humano  de  la ocañeridad  fue  durante  muchísimos años:  nuestro embajador  por excelencia  en  Antioquia, departamento  que  en los tiempos  de  los movimientos federalistas llamaban país  paisa. (Límites: Rodeado  de Colombia por todas partes.)

 

Desde el año  1932  utilizó  el seudónimo de “Rubayata”  aunque sus  amigos más allegados  lo llamaban   “Ruba”

 

Poco  se  sabe del por qué  utilizó  ese  seudónimo, recuérdese  que en Ocaña, según  Carlos  Navarro  Torrado, en su obra OCAÑA TÍPICA, todo ocañero  que  se respete  debe tener dos nombres; pues bien,  Juan  Roca  escogió  el de Rubayata ( Este  no es un personaje, como puede creerse), fue  el título de una  serie de escritos  en verso  del célebre poeta y matemático  persa  Omar  , Khayyam(1040 – 1123) personaje  que se caracterizó por ser   un poeta  henchido  de  emoción clásica; y  un agnóstico e irreverente En una época  en que era muy difícil ser libre pensador. (Buscadores: www.google y  www.altavista )

 

De  este poeta  he encontrado entre múltiples pensamientos  de  gran profundidad filosófica: “Sé  feliz  un instante… que ese instante  es  tu vida”

 

Juan Roca;  que fue  ante todo fue un ávido lector, no escogió  el nombre del escritor persa, para su seudónimo, pero si el título  de  sus poemas  más conocidos: los rubayatas;  y opino  que  eligió  ese nombre para hacerle honor  a  la filosofía  irreverente  de Omar Khayyam, también figura  Jayyam

 

Observemos  lo que dice al respecto  su hijo, el laureado poeta   JUAN  MANUEL ROCA. “De mi  padre  lo que más  resuena en la memoria,  es  su risa.

Risa franca, abierta  como las gentes ocañeras. Y claro, su voz,  ese sesgo  burlón  con el cual  contaba  sus fabulosas historias…”  (Reto al recuerdo, obra de Jorge Meléndez, página 11)

 

Juan Roca  Lemus (Rubayata) contaba  75  años  cuando  murió.  

 

De él  puedo decir  que  falleció  en la plenitud  de  su ingenio  pleno de ese  carisma   y don de gentes, con su charla amena cargada de imágenes  y de ingeniosos apuntes. Excelente narrador  y una persona grata  para quienes se preciaban de ser sus amigos.

 

Dedicó  su vida  al periodismo destacándose como culto y aguerrido  comunicador. Fue redactor de El país, El Siglo, El Debate, El Espectador, El Colombiano, entre otros  medios  de prensa.

 Miembro de la Academia  de Historia  de  Antioquia y de la  Sociedad Bolivariana. Se desempeño  con éxito  en la condición de Cónsul general  de Colombia  en Francia, entre otros  cargos  públicos.

 

Entre sus numerosas  contribuciones  al  acervo  cultural  literario, publicó: La República  de  los vagabundos, Molinos al viento, Galaxia  Bolivariana, El camino de  Damasco, Presencia de un pueblo, 37 biografías  de personajes antioqueños, Biografía  de Atanasio Girardot ( Atanasio Bandera); Bolívar  entre el cielo y la tierra; y muchísimas crónicas, especialmente de tipo político.

 

En su  condición de periodista  entrevistó a numerosas personalidades: Charles  de Gaulle; al  generalísimo Franco; Ortega y Gasset; Pío Baroja, Salvador Dalí; de allí que  no me extraña  que nuestro  paisano que también fue director del periódico  El Faro en la isla de San Andrés, entrevistara  en alguna oportunidad  al mismo Dios  en Providencia.

 

En  vida  que es donde cuentan  los homenajes, se le exaltó  con especiales muestra  de cariño y de admiración. La Asamblea  de Antioquia  le declaró  ANTIOQUEÑO  VITALICIO; Y   el  Concejo: MEDELLÍNENSE  EMÉRITO.

Juan  Roca  fue un incansable  viajero, pero  fue  en Medellín en donde  decidió  quedarse  y  echar  raíces, y donde según  sus palabras  tuvo sus principales cuarteles  de  primavera, de verano  de otoño  y de invierno.

 

No obstante  lo anterior, doy fe de su entrañable  amor por Ocaña.

 

 En nuestra charla, una tarde de agosto de 1981, en compañía  del periodista Alberto Upegui  Benítez, me preguntó  por la amable Villa de Caro;  y   pude observar  cómo  le brillaban sus ojos  cuando  le decía  que la ciudad había  crecido  bastante,  y  le sugerí   que  regresara  al terruño en donde se le admiraba y  se reconocía su obra. Que Ocaña le estaba  esperando,  como en los versos   de  Jorge Pacheco  Quintero.

 

… Y en el  privilegio  de   saber que  estaba  en presencia  de un  ocañero  que  nos enorgullecía  a  todos  sus paisanos, me decidí  a  declamar  en su honor  EL RETORNO  A   MI  PUEBLO,  así  titulé  los inolvidables y sentidos versos en prosa   del Dr.  Pacheco  Quintero:

 

“He  pensado  esta  tarde  en el regreso  a  mi lejana  y solitaria  aldea ;después de haber andado tanto, escucho  del retorno la música  secreta, como el eco  de un pétalo  que cae  herido  en el perfume  por  la ausencia”

 

Mientras  declamaba con más fervor  que nunca y como si estuviera el más selecto auditorio, pude Observar  en  el semblante de  Rubayata  esa emoción estética y ese  amor, nunca olvidado  por  la Ocaña de ayer, de hoy  y de siempre…

Titulé arbitrariamente al poema  de Pacheco  Quintero: El  RETORNO  A  MI PUEBLO para  diferenciarlo  de otro,  también de hermosos  versos, pero  del  poeta  antioqueño PORFIRIO BARBA  JACOB, titulado  EL RETORNO

 

Para  mayor  información de la obra  EL DIABLO TIENE  LA VELA, y del escritor, favor visitar  en  esta página Web,  la biografía  de  JUAN  ROCA LEMUS ( RUBAYATA).Un personaje  inolvidable.

 

 

Medellín, 19 de junio  de 2007

 


Escrito por: admin
Fecha de publicaciòn: 19/06/2007
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